Debemos tener claras las siguientes cuestiones:
- Qué queremos enseñar al alumno.
- Explicaciones claras y sencillas. Realizaremos un desarrollo previo de las mismas y los ejemplos que vamos a aportar en cada momento.
- La cercanía del recurso, es decir, que sea conocido y accesible para el alumno.
- Apariencia del recurso. Debe tener una aspecto agradable para el alumno, por ejemplo añadir al texto un dibujo que le haga ver rápidamente el tema del que trata y así crear un estímulo atractivo para el alumno.
- Interacción del alumno con el recurso. Qué el alumno conozca el recurso y cómo manejarlo.
Los recursos didácticos cumplen la función de facilitar la
interacción entre docentes y estudiantes para alcanzar el logro de los
objetivos educativos.
El reto es usar los recursos didácticos que se tengan
al alcance, usarlos adecuadamente y buscar su relación con el resto de los
elementos del proceso educativo (objetivos, planes y programas de estudio,
contenidos).
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